Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2012

El Dedo Verde

Tan mala soy en este cuento de matas que ni sé cómo se le dice a una persona que tiene un don para con ellas. En inglés (y alemán, francés y holandés) es igual: de la persona que trata bien a las matas, se  dice que tiene un dedo verde (quizá un pulgar verde o toda la mano verde - no todos especifican). Yo no sé de matas - y si bien no estoy orgullosa de eso, tampoco me da pena aceptarlo. Sé exactamente donde van todas las tildes. Ahí está. Así compenso me falta de conocimiento vegetal. Pero es que es grave la cosa. Partamos desde lo más básico. Ayer hice ajiaco, y encontré lo que estaba segura, segurísima, eran guascas. Y se las eché a mi ajiaco - que era más bien una rica sopita de papa, con pollo, mazorca y ... laurel. Porque no eran guascas: era laurel. Lo que pasa es que yo nunca he visto una guasca en mi vida - a decir verdad, ahora que lo pienso, tampoco (hasta ayer) había visto un laurel. No en vivo y en directo al menos. Y tampoco me tomé el tiempo de buscar Lorbeerblätter

Discusión sobre la mediocridad

La discusión sobre la mediocridad es una complicada, porque no hay una respuesta unificada. No hay una definición que cobije a todos los sujetos. De acuerdo a sus raíces latinas, la mediocridad es simplemente dar la talla a medias - es decir, no dar todo lo que se tiene o se puede dar, sino sólo un poco. Pero entonces, ¿eso cómo se analiza? Es fácil poner tildes y comas, por ejemplo. La lengua española es lógica y tiene sentido. Hay que aprenderse las reglas, un par de excepciones, y ya (a diferencia de el inglés, donde hay más excepciones que reglas). Entonces, todos nos deberíamos aprender las reglas y aplicarlas. Y ya. ¿Cierto? Así no seríamos mediocres, porque todos estaríamos a la par, aplicando las mismas reglas todo el tiempo. Pero entonces aparece en mi vida Gabriel García Márquez, único colombiano ganador del Premio Nóbel de Literatura, quien abiertamente dice que él no le para bolas a la gramática, que para eso son los editores. Entonces, como él da menos de lo que podr