Yo creo que voy a ser la peor mamá del mundo - voy a forrar a mi hijo en ese papel de empaque con burbujitas y lo voy a encerrar en un cuarto forrado con foamie para que nunca le pase nada. El problema con eso es que nunca le va a pasar nada - nada . Nunca va a tener amigos, nunca va a practicar deportes, nunca va a viajar alrededor del mundo. Pero tampoco nunca se va a accidentar, nunca nada le va a doler, nunca nadie la va a romper el corazón. Nada. Pero es que tiene que haber un punto intermedio. Tiene que haber algo entre no-sales-nunca-porque-te-vas-a-morir y haz-lo-que-te-venga-en-gana. Cuando mi hermana era chiquita - bueno, chiquita ni tanto, ¿tendría 16 o 17 años? - ella quería ir a un bar/discoteca toda rara donde pasaban cosas. Cosas buenas y cosas malas. Había buena música, habían malas drogas. Había gente chévere, había gente bélica. Había de todo. Cocteles súper ricos y licor adulterado. Y mi mamá la dejaba ir. Y mi hermana hoy, 5 o 6 años después, está bien. S...
a veces, por mucho que intentemos, es imposible sacarnos la realidad de la cabeza...