Mi mamá mandó un correo ful bonito a dos se sus amigas y colegas agradeciéndoles por su apoyo al PEP y felicitándolas por el día de la madre. Pero al final, la muy bandida formuló la pregunta, ¿Qué significa ser hija nuestra? Bueno, mami, ven yo te respondo. Ser hija de mi mamá es un desastre. En todo el sentido negativo de la palabra. Desde que ella estaba trabajando con el (¿la?) FES en el PLJ se me acercaba gente extraña y me decía - no, me gritaba , "Ay, no, ¡yo AMO a tu mamá! ¡Tu mamá es lo mejor que me ha pasado en la vida! ¡Tu mamá es divina!" Era desesperante. Daba pena. Estaba esta gente, que realmente no conocía a mi mamá, diciéndome que mi mamá era lo mejor. Pues, no, mijito, no era lo mejor cuando me regañaba porque no podía escribir bien la letra a (hacía el palito de la a del lado izquierdo y no del lado derecho), y no era lo mejor cuando me obligaba a memorizar el credo para pasar clase de religión con Mrs. Donado, y no era lo mejor cuando me hacía senta...
a veces, por mucho que intentemos, es imposible sacarnos la realidad de la cabeza...