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Mostrando las entradas con la etiqueta descubrimiento

de árboles, libros, y otras cosas

Se dice que el poeta cubano José Martí dijo que en la vida hay que hacer tres cosas: sembrar un árbol, escribir un libro, y tener un hijo. Yo conozco esta frase desde que tengo 16 años, porque cuando publiqué mi primer libro, "No Soy un Ángel," me la restregaron  por primera vez. Claro que Martí dijo escribir, no necesariamente publicar. Y eso fue un poemario, entonces ajá - yo nunca estuve segura si contaba o no. Entonces durante mi estadía en Tailandia escribí mi novela, mi opera prima , mi mejor trabajo - pero me robaron la computadora en Bogotá y junto con ella mi libro. Pero ya estaba escrito, y eso fue lo que Martí pidió, entonces ajá - libro, check . En mayo taché otro ítem de la lista. Tuvimos un evento en la universidad en el que, para conmemorar el trabajo conjunto de la presidencia de la universidad con el centro de posgrados, sembramos un árbol. Fue trabajo en equipo, pero eso cuenta. Ya sembré un árbol. Check . Me falta solo lo más difícil. Lo más complicad...

Un café en París

Este es, entonces, el sueño parisino. El s ueño de los artistas que vienen a buscar su musa en los Campos Elíseos o la inspiración en el Monte de los Mártires.  Escribo esto sentada en uno de esos cafés que salen en las películas - mi situación actual es una película noir en la que yo balbuceo algo de francés. En la mesa de al frente hay un viejo fumando incesantemente y garabateando su próxima gran novela en una servilleta con la mancha anillada de su copa de vino, ya rellenada tantas veces que se confunde el mugre con el rojo elixir.  Por la ventana veo abuelas que me sonríen al pasar. Me ven sentada sola y piensan, seguramente, que el que come solo muere solo, pero no me acompañan. Me miran pensando por qué una niña de mi edad (¿que edad creerán que tengo?) está sentada sola en un café de París.  A mi lado está sentada una niña (¿tendrá mi edad?) haciendo llamadas telefónicas, buscando un apartamento nuevo. Llama y llama y habla y habla pero nada que co...

Semana de descubrimientos

Mientras tu estás leyendo esto, Honey y yo estamos en semana de descubrimientos. Vamos a descubrir si el Fiat sí aguanta el viaje de 3500 kilómetros de Kiel a Kiel - parando en Frankfurt, en Marsella y en París. Vamos a descubrir si el español realmente es así así de parecidito al portugués, porque nos vamos a quedar en Marsella con amigos portugueses. Ellos hablan portugués y francés, nosotros hablamos alemán y español. No, no hay inglés en común. Vamos a descubrir qué tan bueno es mi francés - yo, que he tomado cursos en la Alianza Francesa en Barranquilla y en Bogotá y que me las tiro de que puedo. Vamos a descubrir qué tan buena es la famosa Autobahn alemana, y las carreteras francesas de primer mundo y tal. Vamos a descubrir qué tan buena conductora yo soy, porque ahora con pase internacional voy a obligar a Honey a que me deje manejar al menos 100 kilómetros. Pero ojalá me deje en una parte donde haya límite de velocidad, y ojalá donde el límite sea 80. Porque confieso ...