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Mostrando las entradas con la etiqueta cumpleaños

La nueva tradición de cada 15 años

Ya sabes que celebré mi cumpleaños en Roma (porque leíste esto y esto ). Fue la mejor decisión. En vez de un día (sólo unas horas, realmente) de celebración, he tenido una semana entera de fiesta. Desde el viernes que nos fuimos hasta este viernes pasado, porque celebré con mis amigas un día y con mis compañeras otro día. Por si no lo habías notado, me encantan los cumpleaños. Hace quince años, en 1998, viajé a Europa con un grupo grandísimo. Barro que mis amigas no viajaron conmigo - entonces yo como que no me hallé... Además de eso, no conocía el arte de la selfie , y las cámaras de la época no eran nada como las de hoy. Mi hermana me hizo el favor de mirar mi libro de recuerdos de mi quinceañero, y encontró estas fotos. Intenté tomar la misma foto 15 años después - sin mucho éxito. Pero ajá. La idea es la tradición: Ahora tengo que volver cada quince años a Roma, tengo que encontrar las fotos de 1998 y de 2013 y tengo que compilarlas así, como ahora. Y aunque este viaje de 30 a...

30

Acabo de cumplir 30 años - OMG. Por eso quiero compartirte 30 cosas que quizá no sabes de mi. Mi esposo, mi mamá y mi hermana pueden competir a ver cuál de todos gana... 1. Me aterran los fantasmas, y creo en ellos como si hubiera visto uno - nunca he visto uno. Y me encantaría que se me apareciera mi abuela para regañarla por no dejarme ir a su entierro. O mi abuelo, para regañarlo por morirse sin enseñarme a jugar mejor ajedrez. 2. De "chiquita" fui deportista. ¡Deportista en serio en serio! Campeona de natación en Barranquilla (medallas de oro en estilo libre y pecho, plata en mariposa); jugadora más valiosa (MVP) dos veces, una como pitcher del equipo de softball y una en el equipo de basketball. Estuve en el equipo de tenis de mesa en mi universidad en Augusta (mi entrenadora y amiga era campeona nacional). Fui porrista (nunca gané nada). Nunca jugué fútbol porque mi mamá insistía (¿insiste?) en que ese es un deporte de hombres. 3. No me gusta dormir (el acto de ac...

¿Fiesta o viaje?

Cuando cumplí 15 años - hace 15 años - lo único que quería era una fiesta en el Country Club, con 300 invitados, con un vestido rosado de princesa, de esos exagerados, un anillo de diamante (chévere que hubiese sido tipo herencia de alguna de mis abuelas, pero ni la una ni la otra son fans de los diamantes, entonces ajá - estaba dispuesta a sacrificarme y recibir un anillo de diamante nuevo), y mariachis a la media noche, que me cantaran que soy la niña bonita de mi papá. Y así todos viviríamos felices y comeríamos perdices. Algunos meses antes de mi cumpleaños, mi papá se sentó conmigo muy serio y me preguntó, "¿Qué prefieres: una fiesta que cueste mucho y que te dure unas horitas una noche, o un viaje que cueste lo mismo, pero que dure un mes y la experiencia toda la vida?" Yo dije muy claramente, "Una fiesta." Y él dijo, "Estoy de acuerdo. Te vas a Europa." Por eso siempre que hablo de mi viaje a Europa digo que me mandaron a Europa . Pobrecit...

El tipo de persona que soy

Soy el tipo de persona que dice "croissant" con acento francés nasal perfecto, pero digo "fondú" en español. Soy el tipo de persona que en privado dice " imgur " pero en público dice " imager ". Soy el tipo de persona que corrige todos los errores escritos de la gente, pero odio que me corrijan cuando me equivoco. Soy el tipo de persona que se equivoca por hacer las cosas de afán, no por falta de conocimiento (por eso odio que me corrijan - porque no es por boba, es por rápida). Soy el tipo de persona que planea cada minuto de cada día, pero casi nunca sigue el plan. Soy el tipo de persona que disfruta estar encerrada en la casa, pero se queja cuando no puede salir. Soy el tipo de persona que disfruta leer los más de 100 mensajes de cumpleaños en facebook, aunque 90 sean de gente con la que sólo me saludo una vez al año - el día de mi cumpleaños; pero no felicito a la gente con la que hablo sólo una vez al año el día de su cumpleaños porque me pa...

Extraño

Como yo me he ido de mi casa varias veces, he aprendido a no extrañar ciertas cosas. Bueno, eso es mentira. No es que no las extrañe, claro que las extraño. A veces las tengo demasiado presentes. Creo que lo que he aprendido es a no añorarlas, a buscarles un sustituto. Al menos he aprendido a no pensar mucho en ellas. Como el arroz con coco de mi mamá. Aquí en Alemania el arroz, sin ser un lujo culinario, es un placer casi exótico. Y no sabe rico. Sabe a plástico. Un poquito de "gustiarroz" ayudaría. No entiendo por qué el Señor Arroz de las Señoras no ha acaparado este mercado, que tan necesitado está de un buen grano. Pero bueno, eso con suficiente sal deja de saber tanto a plástico, y con papas y brócoli gratinado (es que ahora, de vez en cuando, como brócoli) hasta sabe rico. O al menos eso me digo para convencerme. A veces hacemos paella, y aunque no es lo mismo que el suculento arroz con coco (arroz de coco, como le dice Carmen) de mi mamá, aguanta para saciar la gana...

Deseos cumplidos

No sé por qué este año he estado particularmente pedigüeña, cual niña chiquita. Y he pedido cosas extravagantes. Pero por alguna razón aún no claramente definida, por esas conspiraciones del universo, por esas casualidades, alguien de algún modo me está malcriando más de lo normal. Dije que quería un cerezo. Pero no uno que me tocara cuidar a mi, no uno que me tocara esperar 10 años hasta que creciera y diera frutos-- dije que quería un cerezo ya, lleno de cerezas ya. Dije que quería un pato. Pero no cualquier pato, un pato de cabeza verde. Pero no lo quiero en mi casa, no quiero cuidarlo, no quiero preocuparme por alimentarlo. Quiero tenerlo y que me tenga pero no quiero que estemos atados el uno al otro. Dije que quería M&Ms, muchos, míos. Pero no quería comprarlos yo, porque son caros en Alemania. Dije que quería que me sorprendieran. Pero no quería arreglar la sorpresa yo, no quería tener que actuar sorprendida. Dije que quería una fiesta, pero no una fiesta con gente...