El otro día, me encontré pensando en mi vida. Me encontré pensando en mi. Raramente hago eso - es de conocimiento universal que es más fácil criticar a los otros que a uno mismo. No sé por qué me encontré como haciendo un conteo de las cosas buenas que tengo en la vida, y fue como cheverito, porque son muchas, muchas las cosas buenas. Me encontré, además, pensando en todas las personas que conozco que NO tienen cáncer. Y son muchas (gracias a Dios) - pero coincidencialmente me llegó un mensaje de mi mamá en ese momento, contándome que su mejor amiga del colegio, Sumercé , estaba en camino a su segunda sesión de quimioterapía. Cáncer de seno. Mi lista se interrumpió - mi vida se interrumpió. Ha podido ser mi mamá. He podido ser yo. Pero fue la amiga de colegio de mi mamá. "Ella es mi Marilú," dijo mi mamá. Y su Marilú tiene cáncer. El mes pasado (octubre) fue el mes del cáncer - o al menos eso estaba dando vueltas por facebook y por twitter y por BBM como loco. Hay mucha ge...
a veces, por mucho que intentemos, es imposible sacarnos la realidad de la cabeza...