Aprovechando el clima, el sol, y los domingos libres, mi esposo y yo estamos saliendo a montar bicicleta. El primer paseo fue hace dos semanas. Recorrimos 20 km (en total, ida y vuelta) yendo a visitar amigos. Fui divertido y totalmente agotador. Ayer, domingo de Pascua, decidimos irnos al brunch con nuestra familia alemana en bicicleta. El trayecto de ida son solo 4 km, pero es todo cuesta arriba, entonces llegamos jadeando y sudando -- pero listos para buscar los "huevos" que el conejo de Pascua nos había escondido. Digo "huevos" porque son chocolates... También he debido decir "escondido", porque están a plena vista para el que los quiera encontrar. Pero de todos modos es un brunch muy agradable. Y como habíamos sudado el equivalente en calorías a 4 km cuesta arriba, comimos muy rico. Ya terminado el plan, decidimos emprender el camino a casa -- pero no en línea recta, porque qué pereza. Nos fuimos de Mönkeberg a Heikendorf por una ciclovía que circ...
a veces, por mucho que intentemos, es imposible sacarnos la realidad de la cabeza...