Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta viaje

de sueños, expectativas y ambiciones

Coincidencialmente me encuentro rodeada de gente de la edad de mi hermana. Mis amigas de la universidad son pelaitas (porque yo hice la maestría ya "vieja"). Y viéndolas a ellas veo a mi hermana. Y aunque, como dice Tico, las comparaciones son odiosas, me gusta ver que mi hermana no está tan perdida como mis amigas de su edad. Ya ves, cuando cumples un cuarto de siglo te llenas la cabeza de conflictos - y ahí te llega la primera crisis existencial. Eres suficientemente grande para ser adulto, pero no lo suficientemente viejo para sentirte adulto. Y miras a tu alrededor y fijo no estás satisfecho con lo que ves.  Yo a mis 25 estaba perdida. Mi mejor amiga ya estaba planeando su tercer hijo, y yo apenas saliendo con un tipo ahí que me gustaba pero ya... Mi mejor amigo ya tenía su maestría y vivía con su novia una vida de ensueño, y yo vivía en casa de mi prima. Mis compañeros de colegio, junto con los que quedé seleccionada para "Most Likely to Succeed" estaba...

London, baby!

Como profesora de inglés de la facultad de Administración y Servicios Públicos de la Universidad de Ciencias Aplicadas del estado de Schleswig-Holstein (que importante suena, ¿ah?), me correspondió viajar con mis 27 alumnos a Londres para cumplir con el requisito de módulo de competencias interculturales. (De nuevo, suena ful importante, ¿cierto?) Este módulo es especial, porque es mitad viaje de paseo rico, y mitad viaje de estudio. Como profesora, chaperona y guía, a mi me corresponde andar por Londres correteando a mis 27 pollitos... Les digo pollitos porque cuando mencioné que estaba con mis "niños" algunos se molestaron. "Pollitos" es suficientemente estándar para no insultar a nadie. Al menos se ríen.  El primer día, como todo primer día en cualquier plan a una ciudad extranjera, fue un desastre. Los pollitos no se pusieron de acuerdo y terminaron unos en un tren y otros en otro, y dos horas después de la hora de encuentro pactada nos encontramos --por...

Un café en París

Este es, entonces, el sueño parisino. El s ueño de los artistas que vienen a buscar su musa en los Campos Elíseos o la inspiración en el Monte de los Mártires.  Escribo esto sentada en uno de esos cafés que salen en las películas - mi situación actual es una película noir en la que yo balbuceo algo de francés. En la mesa de al frente hay un viejo fumando incesantemente y garabateando su próxima gran novela en una servilleta con la mancha anillada de su copa de vino, ya rellenada tantas veces que se confunde el mugre con el rojo elixir.  Por la ventana veo abuelas que me sonríen al pasar. Me ven sentada sola y piensan, seguramente, que el que come solo muere solo, pero no me acompañan. Me miran pensando por qué una niña de mi edad (¿que edad creerán que tengo?) está sentada sola en un café de París.  A mi lado está sentada una niña (¿tendrá mi edad?) haciendo llamadas telefónicas, buscando un apartamento nuevo. Llama y llama y habla y habla pero nada que co...

Anda...

Anda... Que pena. Me fui para París y no redacté blog el primer lunes del año. Oops! Estoy sentada en el avión escribiendo desde el iPhone... Será, querido lector, que me perdonas si te prometo pasarla ful rico?! Feliz año nuevo! 

Invierte en experiencias y no en cosas

Yo no sé dónde habré escuchado yo esa frase (fijo en alguna propaganda de Mastercard...), pero la verdad es que se me ha quedado grabada. Y es que es muy buena. Esa ideología no intenta ir en contra del capitalismo, sino que le da un giro particular a eso del materialismo y del consumismo. Este nuevo mantra me invita a sí invertir, pero a invertir en "cosas" que no recojan polvo en la sala. Por eso, este 2013 fue el año de las experiencias. De cumpleaños y de aniversario de matrimonio #1, mi esposo me regaló una deliciosa tarde de spa, y yo nos regalé un viaje a Roma: De aniversario, mi hermana nos regaló un viaje a Oktoberfest: De cumpleaños a mi esposo (Honey cumplió años el 10 de diciembre) le traje de sorpresa a su mejor amigo: Mi papá, muy divino y muy obediente, es decir, con la misma idea de regalar experiencias y no cosas, me "regaló" a mi mamá y a mi hermana para navidad y año nuevo. Y mi esposo, igual de divino, nos regaló a ...

La espontaneidad tiene fecha de caducidad

A los 16 años (otro cuento de la Natalya de 16 años), mi novio de la época me invitó a cine (quería ver Hidden Tiger Crouching Dragon ). Le dije que claro, y cuando me recogió el viernes por la noche, me monté al carro y le dije, "Mejor vamos a Cartagena." Él me miró, incrédulo, y en vez de coger a la izquierda hacia el cine, cogió a la derecha hacia Cartagena.  Eso fue todo. No hubo planes. No hubo agendas ni esquemas ni itinerarios ni nada. Fuimos, cenamos, caminamos en la playa y volvimos a la casa.  Ahora, 14 años después, Honey y yo no podemos hacer eso. Primero, si es que se nos ocurren ideas espontáneas de esas, tengo que preparar la cartera: billetera, kleenex, chapstick, agua, advil, plumero, celular, iTrip, cargador, GPS, cargador y sostenedor del GPS, gafas de sol y gafas de leer (por si me toca manejar a mi de noche); y eso que ya puedo dejar el pasaporte en la casa, porque antes me tocaba cargarlo pa'rriba y pa'bajo.  Es que ya uno así de viej...

Durante este tiempo...

¡Terminé la tesis! Ya por fin terminé la tesis. Entonces ya puedo volver a la rutina semanal normal. Confieso (ya que terminé la tesis no me da miedo confesarlo) que no estuve los pasados seis meses sentada en mi escritorio con mi cabeza metida en la computadora y en los libros. Sí, sí es cierto que esta fue mi vida durante ful tiempo: Pero también es cierto que me tomé unas vacaciones con mi hermana y mi esposo y nos fuimos a Oktoberfest. Fue una de esas experiencias de una vez en la vida - riquísimo haber ido, pero más nunca quiero volver. Y la razón por la que más nunca quiero volver a pesar de haberla pasado delicioso, es la que aparece en todas las fotos: la cerveza. No me gusta la cerveza, pero uno no va al Oktoberfest a no tomar cerveza. Sería como ir al carnaval y no tirar maicena. Esta fue mi experiencia con la cerveza bávara: Habiendo fallado en mi misión con la cerveza, decidí aprender de mi hermana y poner mis energías en algo m...

Rituales de Fin de Año

Necesito concentrarme en mi tesis, entonces no puedo comprometerme a redactar posts nuevos. Por eso te comparto uno de mis preferidos de 2010 que publiqué en otro Blog. ¡Ojalá lo disfrutes! Este año ha sido particular. He vivido en 4 ciudades, dos países, dos continentes, dos hemisferios, con dos idiomas (tres, si contamos que el español con acento español no es realmente español; y 3.5 si contamos el idioma de Barcelona--¿cuál es que es? ¿Catalán? Aunque no viví en Barcelona, sólo estuve de visita por tres días... pero ajá, es chévere... y si vamos a contar el catalán toca incluir el Swiss-German que hablan en Zurich, porque estuve ahí dos horas. Eso suma... esteeeee... 3.6 idiomas?), 4 culturas... Un año, cuatro ciudades. Cuatro casas. Cuatro camas--bueno, 3, porque mi súper cama de Bogotá se fue a Barranquilla. Entonces, mi primer deseo para 2011 es vivir en la misma ciudad por 365 días. Me gustaría decir "el mismo lugar", pero a mediados de enero nos mudamos, ent...

La nueva tradición de cada 15 años

Ya sabes que celebré mi cumpleaños en Roma (porque leíste esto y esto ). Fue la mejor decisión. En vez de un día (sólo unas horas, realmente) de celebración, he tenido una semana entera de fiesta. Desde el viernes que nos fuimos hasta este viernes pasado, porque celebré con mis amigas un día y con mis compañeras otro día. Por si no lo habías notado, me encantan los cumpleaños. Hace quince años, en 1998, viajé a Europa con un grupo grandísimo. Barro que mis amigas no viajaron conmigo - entonces yo como que no me hallé... Además de eso, no conocía el arte de la selfie , y las cámaras de la época no eran nada como las de hoy. Mi hermana me hizo el favor de mirar mi libro de recuerdos de mi quinceañero, y encontró estas fotos. Intenté tomar la misma foto 15 años después - sin mucho éxito. Pero ajá. La idea es la tradición: Ahora tengo que volver cada quince años a Roma, tengo que encontrar las fotos de 1998 y de 2013 y tengo que compilarlas así, como ahora. Y aunque este viaje de 30 a...