domingo, 19 de abril de 2015

La psicología del desarrollo

Mi tía S es psicóloga. Un día, estaba sentada en la mesa del comedor con su mamá y su hijo de entonces poco menos de un año. Ella estaba contándole a su mamá como estaba de complacida con el desarrollo de su hijo, quien (tirando su juguete al piso) estaba aprendiendo el concepto de la profundidad. Recitaba la teoría de memoria (mientras mi primo tiraba su juguete al piso y ella lo recogía y se lo pasaba) sorprendida de su avanzado desarrollo (y mi primo lanzaba su juguete al piso y ella lo recogía) y alardeando de sus habilidades (mientras él volvía a tirar el juguete y ella volvía a recogerlo). A la vez número 32 de esta repetición --el tiraba el juguete al piso y ella lo recogía y se lo pasaba-- se cansó de tanta psicología y de tanto cuento y le dijo, "¡Si vuelves a tirarlo al piso ahí se queda!"

Y hasta ahí llego la diversión de mi primo y la psicología de mi tía.

Ayer me pasó algo similar a mi...

Yo sé (sácate la mano de la boca) que los niños pasan por tres etapas básicas de desarrollo psicoafectivo: la oral, la anal y la fálica (sácate la mano de la boca). Yo sé esto porque lo estudié en la universidad y porque (sácate la mano de la boca) soy hija de psicóloga y sobrina de psicóloga y tengo amigas psicólogas. Estoy rodeada de psicología (sácate la mano de la boca) y a veces ayuda mucho saber qué es lo que está pasando dentro de la cabecita de #littleBabyHergett. Sin embargo (sácate la mano de la boca) hay ciertas cosas que (sácate la mano de la boca) aún entendiendo, no comprendo (sácate la mano de la boca), como el hecho de tener un (sácate la mano de la boca) delicioso chupo en la (sácate la mano de la boca) boca y aún así querer (sácate la mano de la boca) meterse la (sácate la mano de la boca) mano en la (sácate la mano de la boca) boca.

Y no es un dedo como la gente "normal". No señor. (sácate la mano de la boca) #littleBabyHergett (sácate la mano de la boca) quiere meterse la mano entera (sácate la mano de la boca) con chupo y todo (sácate la mano de la boca). Yo lo miro y entiendo que (sácate la mano de la boca) está descubriendo  su cuerpo y (sácate la mano de la boca) el mundo por medio (sácate la mano de la boca) de su boca (sácate la mano de la boca). Yo lo miro y (sácate la mano de la boca) entiendo, de verdad (sácate la mano de la boca) entiendo. Pero (sácate la mano de la boca) no entiendo por qué se mete la mano a la boca y me (sácate la mano de la boca) saca de quicio.

Y ajá. A mi también (sácate la mano de la boca) se me queda corta la psicología (sácate la mano de la boca) porque esa mano babeada me parece wacala (sácate la mano de la boca) y no quiero que sea un niñito que chupe dedo (sácate la mano de la boca), porque yo chupé dedo ful tiempo y fue horrible.
Así que deja la bobada de estar descubriendo tu cuerpo por tu boca, SÁCATE LA MANO DE LA BOCA, descubre el mundo con tus ojos, con tu nariz, con tus oídos... Pero por todo lo mas sagrado del universo, ¡sácate la mano de la boca!

(No quiero ni imaginarme lo que me viene ahorita con las siguientes etapas de desarrollo psicoafectivo...)

1 comentario:

  1. ¿En qué etapa del desarrollo psicoafectivo y qué teoría psicológica (o no...) apoya "el delcioso chupo"? (Que entre otros es "delicioso" para ti, porque evidentemente #LittleBabyHergett encuentra mas sabor en otras cosas, por ejemplo su mano). Estoy segura que cuando #LittleBabyHergett está ocupado con sus juguetes, o en el parque, o comiendo hasta quedar repleto o saludando a los vecinos o saliendo a pasear por la Schönbergerstrase, no hay complique sobre la preferencia de la mano o el chupo, es decir, el lío de "sácate la mano de la boca" es mas de "ahora que hacemos". Cada uno elige su forma de conocer el mundo, el está eligiendo la suya y como claramente no estás de acuerdo, propongo que lo empaques, le coloques una etiqueta bien visible que diga "delicado" y me lo mandes, yo me encargo, tranquila, yo veré si serán 32 veces o 320 veces... yo me encargo. Y punto.

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