Ir al contenido principal

Desde el iPhone

Acabo de descubrir que puedo publicar posts desde mi iPhone. Considera esto, entonces, una prueba, por favor.

Yo me acuerdo de la época en que no todos teníamos computadora en casa. También me acuerdo de tener que colgar la llamada telefónica para poderme conectar a internet - y tener tiempo de ir a hacerme un sánduche mientras cargaba la página. 

Mi Abuelo Alfonso tenía una computadora de esas que ocupaban todo un cuarto. Le encantaba la tecnología y tenía de todo cuanto aparato nuevo se le acercaba. Su juguetería preferida era RadioShack. Mi Abuelo se murió cuando los celulares eran un lujo únicamente de unos pocos, cuando los colegios apenas implementaban clases de informática en vez de mecanografía. 

Y ahora yo, 23 años después, escribo desde mi iPhone para publicar un post en un blog en internet que leen alrededor del mundo (¡¡tengo una gran base lectora en Rusia!!) mientras que en mi laptop reviso mi banco y con la laptop de mi esposo veo películas. Y aunque mi smartphone es genial y mi laptop es un sueño, quiero un iPad. 

Si mi Abuelo viviera, creo que desde su iPhone me mandaría un iMessage para pedirme que le FaceTime para regañarme por estar tan conectada en el mundo virtual y alejada del mundo real. 

Ay, Abuelo. El regaño sería más válido, serio y creíble si no lo hubieras empezado desde tu iPhone... 

Comentarios

  1. Pude "escuchar" a mi papá (tu abuelo) regañándote con su tono tranquilo pero fuerte, despacio pero to the point, reflexivo pero directo. Y, por supuesto pude "escucharte" defendiendo tu punto, no sustentando los beneficios de la tecnología sino con tu voz de "nieta preferida" que le encanta oir lo-que-sea que su abuelo tenga por decirTE, te puedo ver diciéndole "ay mijitico, tu no tienes NINGUNA autoridad moral para criticarme por estar conectada cuando tu pasabas mas tiempo entre tu computador, el ajedrez computarizado, la construcción de un radio, conectando o desconectando el video-tape o intentando analizar la capacidad de memoria de un diskette. Ay mijitico, puedes ser muy mi abuelo y tener TODA la autoridad sobre mí para regañarme/criticarme pero en esta oportunidad creo que debes quedarte calladito y mas bien Face Time mi abuela que seguramente está tomándose un tinto con Iliana (Café Isabelita por supuesto).

    Gracias Natalya, esta "prueba" me encantó. ¿Y entonces? ¿Sobre qué vas a escribir esta semana?

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. diskette!?!?! Eso ya se me había olvidado! ja ja!!

      Borrar
  2. Eso quiere decir que tal vez tengamos doble post por semana? Hoy desde tu laptop mañana quien sabe de donde? Pues hasta me gusta la idea

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ja ja! No te imaginas lo duro que es mantener la consistencia para un post a la semana, todos los lunes 7 am, y ahora me están insinuando que escriba dos?! jajajaja!! No, dejémoslo así: sí funciona. YAY! Y el próximo lunes vendrá otro. :-)

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

de cómo nos conocimos (o, la infame historia del Bar Swinger)

Podría (debería) ser un tanto melodramática y describir la fría noche de otoño en que el universo conspiró a nuestro favor (y en contra de otros). Pero vamos, es Cajicá -- siempre hace frío. Y vamos, es Colombia -- realmente no hay temporadas. Entonces no, no. Dejemos la poesía de lado porque mucho tuvo esa noche, pero nada fue romance, nada fue amoroso, nada fue poético. A menos que la lujuria y lo carnal sean poético hoy en día. Yo salí con mi prima, él con su mejor amigo. Yo quería una noche de tragos y amigas, él (como buen gavilán pollero) iba en busca de pollitas. Yo ni me di cuenta de su llegada, él vio una mini falda y botas altas de cuero. Pero no nos adelantemos a los hechos. Esta historia es como la del Titanic, porque todos sabemos que el barco se hunde ( OMG, spoiler alert! ), pero nadie sabe cómo pasa eso. Y como toda historia, es una historia de amor. Todas las historias son historias de amor. Una noche de septiembre hace 6 años, mi prima me comentó que un amigo su...

"Brida"

Hace un par de días terminé de leerme el primer regalo que me dejó Fede, "Brida", de Paulo Coelho. Tengo que decir de frente que no soy fan de Coelho, y que definitivamente no soy fan del tema tratado en su novela--que realmente no era una novela, era más bien una corta y aburridamente redactada biografía de Brida O'Fern, una bruja irlandesa. Bueno, una hechicera irlandesa. En la edición que leí habían 258 páginas, lo que me trajo a un tiempo de lectura de 3 días. Estoy contenta de saber que no he perdido mi habilidad de lectura rápida. Si yo fuera una hechicera, creo que ese sería mi Don. Hay gente con el Don de ver espíritus, hay otros con el Don de leer la mente... "Natalya, ¿cuál es tu Don?" Ajem--diría, poniendo la frente en alto, muy orgullosa de mi Don: "Mi Don es la lectura rápida". Ja. Volviendo a Brida--en general no me gustan las biografías, ni mucho menos las que son tan cortas. Claro que el "Relato de un Náufrago" de Gabriel Ga...

El problema de las opiniones es que todo el mundo tiene una

Cuando hablo de algo serio con alguien y esa persona me pregunta qué pienso, siempre respondo a su pregunta con otra pregunta: "¿Quieres que esté de acuerdo contigo, o de verdad quieres saber lo que pienso?" Porque una cosa es estar con una persona a la que eres cercana y darle tu opinión honesta - pero otra cosa muy diferente, muy diferente, es ponerte a hablar babosadas sin que hayan solicitado tu opinión. Mira lo que escribí sobre esto aquí y aquí . Obviamente es un tema que me altera. Por eso con frecuencia soy callada con respecto a las cosas que me aquejan, porque no quiero oír opiniones - sobre todo cuando hay gente que piensa que sus opiniones son regla y deben dictar mi camino a seguir. Entonces, ajá, la cosa se vuelve complicada. Uno de los temas en el que todo el mundo se mete es en mi dilema PERSONAL Y PRIVADO de tener mascota - perro o gato. Desear tener mascota, he descubierto, es más polémico que desear tener hijos, o desear no tenerlos. Entre mi esp...