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Ni la única, ni la primera ni la última

Con respecto al embarazo (con respecto a mi embarazo), se hacen muchos comentarios. Los de [sobre]peso son los que más me afectan, pero hay de todo - los consejos que uno no pide, las historias de horror sobre distintos nacimientos, predicciones de la tragedia que se me viene encima ahora que el bebé nazca, el listado de las cosas que ya más nunca voy a poder hacer... todo eso terminando siempre, sin falta, por algo así: "Pero a pesar de todo eso, será lo mejor que te pase en tu vida." Ojalá mi parto sea tan normal, rápido e indoloro que sea una historia aburrida que contar. Estoy cruzando los dedos. Ojalá a #littleBabyHergett le guste tanto dormir como a los papás, de modo que no será una tragedia como la predicha. Ojalá yo tenga un buen instinto maternal para que los consejos me sobren (pero los quiero seguir recibiendo, aunque me parezcan tontos e innecesarios). Ojalá las cosas que ya más nunca voy a poder hacer, ya las haya hecho suficientes veces como para que no me ha...

Mi primera queja oficial

Yo he sido bastante clara con mi cariño (amor, admiración, pasión desenfrenada casi) por Alemania. Este país me encanta, me parece súper ordenado y organizado, y me encanta que todo está perfectamente planeado y ejecutado para todo funcione perfecto, sin problemas ni retrasos ni conflictos ni interrupciones. Todo, digo yo, excepto las graduaciones. Oh. Por. Dios. No hay derecho que un país primer-mundista, un país tan viejo y avanzado y tecnológico y educado y "perfecto" como Alemania, indiscutiblemente uno de los "primeros" de primer-mundo, sea tan desastroso al momento de organizar graduaciones. A ver te cuento. Yo he estado en bastantes graduaciones - grandes y pequeñas, formales e informales, oficiales y no oficiales (mi graduación del jardín infantil Kristy no fue lo más oficial del mundo, pero ajá, fue mi primera graduación - y me gradué con honores, para que sepas). La ceremonia de graduación de Augusta State University en el 2004, donde recibí mi...

La decisión correcta (?)

Yo nací privilegiada. Eso se lo debo a mis papás. Fui al colegio más prestigioso de mi ciudad, viajaba con mucha frecuencia a la capital o al extranjero, siempre estrené a principios de año, siempre había morral y cuadernos nuevos, siempre habían Navidades generosas; había casa en la playa, dos carros, una época hasta hubo chofer; había empleada de servicio, había fiestas de cumpleaños, había club, había equitación y natación y ballet y clases de cerámica (??), había clases de francés... Había absoluta seguridad financiera (creo yo, al menos así parecía), seguridad médica, y siempre se supo que yo iría a la universidad en alguna parte del mundo. Pero mis privilegios fueron mucho más allá de lo cuantificable, porque mi tío T me recogía en moto del colegio (fueron los momentos más cool de mi vida), hacía tareas con mi abuela, iba al correo con mi abuelo después de las tareas (y el muy bandido a escondidas de mi abuela me compraba raspao de cola con leche), mi tía T me hacía Tang y tostad...

La universidad no es para todos - ni tampoco lo es todo

Si hay algo que he aprendido en Alemania, es que la universidad no es para todos. Desde chiquito uno entra al colegio, y de ahí la prioridad se vuelve escoger carrera para responder a la gran pregunta: "¿Qué quieres ser cuando seas grande?" Y para ser lo que sea cuando uno sea grande, hay que ir a la universidad. Y el que no va a la universidad es un vago o un fracasado o un pobrecito, porque hay que estudiar, y uno estudia en la universidad. Pero resulta que Alemania dice que no. Que la universidad no es para todo el mundo, sino para el que desea una carrera en academia (profesores, por ejemplo, o todos los que deseen hacer doctorado) o en política, derecho o medicina. Esta gente tiene que ir a la universidad para aprender. Lo que pasa es que, en Alemania, no solo en la universidad se aprende. Resulta que, por ejemplo, los que quieren ser ingenieros no van a una Universität  sino a una Fachhochschule , que literalmente traducido es una escuela superior para un tema espec...

Fijo hay un dicho para esto

Karma. Es lo primero que se me ocurre. Pero estoy segura que hay un dicho totalmente colombiano que representa mi situación perfectamente. A ver si en el transcurso de la redacción de hoy se me ocurre uno. Pero karma funciona perfectamente bien. Ya ves, yo era de esas idiotas que, al ver a una mujer embarazada, tenía un comentario inapropiado: "Uy, ¡estás enorme!", "Parece que fueras a tener 5 hijos", "¿Estás tan cansada como te ves?", "No te creo que apenas tengas X meses, ¡pareces embarazada de 15 meses!" Y me parecía que era chistosa yo, agradable, haciendo conversación y tal. Y ahora todo eso se me ha devuelto. Y hasta peor. Como dije, karma . Ya que a mi nadie me lo dijo antes (eso es igual de ofensivo como el que nadie me haya dicho que el verbo es verter  y no  vertir ), te lo voy a decir yo ahora. A una mujer embarazada no se le pregunta si está embarazada. NUNCA. Ni aunque sea lo más obvio del mundo, por la barriga y la ropa ...

La obligada fusión de Oriente con Occidente

De las cosas más chéveres de viajar es hablar con la gente, y de hablar con la gente lo más chévere es conocer su versión de la historia - muchas veces más realista y aterrizada que la versión que nos dan los libros de historia. Kiel, localizada en lo que era la Alemania occidental, por alguna razón se ha vuelto el hogar de muchos de la antigua Alemania oriental. Es más, son más nuestros amigos y conocidos "ex orientales" que los nacidos y criados aquí en el norte. Me encanta oírlos. Me encantan sus cuentos. Me encantan sus recuerdos. Son historias de la vida real de personas reales, y yo, que tanto me pregunto por qué tengo la realidad en la cabeza, quiero compartirte algunos de mis preferidos. No todas las historias tienen finales felices - pero es que estos son cuentos de la vida real. Y la vida real no siempre tiene un final feliz.  Mi amiga Wiebke nació un año antes de la caída del muro de Berlín, pero la caída del muro ese 9 de noviembre de 1989 no significó el ...

Presupuesto de 1000€

Mi esposo nunca ha sido muy bueno con la planeación en temas monetarios, entonces desde muy temprano en la relación yo soy la que maneja las finanzas familiares en esta familia. Yo no es que sea la más responsable en cuanto al ahorro de mi plata se trata, pero cuando se trata de la plata de otros , como mi esposo, soy un genio ahorrativo (por eso es que mi plata siempre ha sido para las cosas chéveres y su plata para las cosas responsables - léase aburridas ). Ahora que estamos a cuatro meses de conocer a nuestro hijo (seguimos sin saber si es niño o niña, así que sigo usando el masculino como neutro generalizante), estamos pendientes de la economía familiar más que nunca - es más, desde hace cinco meses estamos ful pendientes de ese tema. Como es el primer hijo que ambos hemos tenido, y ninguno de los dos hemos tenido amigos cercanos (geográficamente cercanos) con hijos para que nos hayan dado consejos en el momento, hemos ido ful a la de dios con muchos temas (ya viste que me tocó ...

La diferencia entre los derechos y los deberes

Todo el escándalo de las fotos desnudas de Jennifer Lawrence y otras actrices famosas me ha hecho pensar mucho - pensar en mi reacción frente al asunto, y pensar en la reacción del mundo frente a la situación. Para ponerlos al día (creo que especialmente a mi mamá y a My Friend): una actriz, pelaita, ganadora de Óscar, ful famosa actualmente, se tomó unas fotos desnuda con su iPhone, y las guardó en su nube privada (el servidor virtual donde todos los que tenemos teléfonos inteligentes y usamos internet guardamos nuestras cosas -a veces hasta sin saberlo). Alguien entonces se metió a su cuenta de manera ilegal ( hacked her account ), bajó las fotos, y las subió a la nube pública para que todos pudiéramos verlas. Si eres como mi papá, y como yo (aparentemente), tu primera reacción a este resumen ha sido: más marica ella que se toma fotos empelota . ¿Cierto? A mi nunca me ha pasado eso, y nunca me va a pasar, porque yo no me tomo fotos desnuda. Es más, he empezado a ver memes de otra...

Aprender a confiar

Tengo que aprender a confiar en los expertos - y para dejar las cosas bien claras desde el principio, "Google Images" no califica como experto, ni tampoco esa amiga que aparece de la nada con soluciones o comentarios raros.  Cuando me picó la abeja esa horrible en la playa hace un mes, esa que se llama "frena-caballos", cometí el error de hacer una búsqueda en Google para ver qué tan grave era mi condición. Claro, de una Google Images me mostró los casos más exagerados: infección, gangrena, amputación. Todo a causa de una picada de una abeja horrible. Y yo, que ya no respondo por mi sola sino por otra personita además, entré en pánico. Llamé a mi partera, a una amiga de aquí que es médico, a la Dra Cami que es médico, y todos me dijeron lo mismo: relax. Yo, of course, hice todo lo contrario de "relax". Ya casi invisible mi picada, recibí una llamada de una amiga (¿amiga? La esposa de un amigo de Honey...), también embarazada, a decirme que tenía un...

Kolbenfresser

Desde que llegué a Alemania hace poco más de 4 años, he estado coleccionado palabras. El significado es totalmente insignificante; lo que me interesa es su sonido. Para poderme acordar de todas las que me gustan, les he asignado "dueños". Por ejemplo, quiero un hámster que se llame barfuß , pronunciado con una a un poco alargada, una r muy disimulada, de esas guturales que tanto les gusta a esta gente, y una s que se resbala de los labios hacia afuera y queda colgada en el airé un rato. (Para los aburridos, barfuß significa descalzo.)  Quiero un gato que se llame Umlaut , pronunciado con una fuerte tilde en la u mayúscula inicial, mezclando la m con la l en un solo sonido, soltando la a independiente de la u, y terminando con una t terminal que termina el tono totalmente. (Para los inquietos, Umlaut significa diéresis - literalmente se traduce como "cambio de sonido".) Quiero un conejo (o un canario, no me he decidido del todo) que se llame Eisberg , pron...